Bailar favorece la plasticidad neuronal afirma Nazareth Castellanos y mejora la memoria, el aprendizaje, el estado de ánimo, las habilidades sociales y emocionales e incluso alivia el dolor si bailamos en grupo.
A través del baile nos conectamos con nuestro cuerpo, nos conocemos y nos mostramos de otra manera, pudiendo ser quienes somos realmente, es una forma de comunicación tan potente que expresa lo que no puede ser expresado por la palabra.
El baile es liberador y nos hace sentirnos vivos y conectados completamente al presente.
Pero para que el cuerpo se exprese con libertad hay que soltar el control dejando poco espacio a la mente y mucho al flow y a la emoción.
Bailar por un lado me hace sentirme viva y por otro para mí es un lugar de no mente, que me permite hacer meditación a través de la música y el movimiento, entendiendo la meditación como la define Eckhart Tolle, la discontinuidad en el flujo de pensamientos.
Para mí bailar es aquí y ahora, música, libertad, plenitud y expansión del corazón.
El taller. Música para volar
Es un taller de baile en el que a través de la música y el movimiento podemos expresarnos a nivel corporal y a nivel emocional para poder conectar el cuerpo con las emociones. Utilizo la música como hilo conductor para facilitar la expresión de emociones, el desarrollo de habilidades de expresión corporal y el fortalecimiento de la autoestima. Es un espacio seguro de conexión y de encuentro para expresarnos en libertad y espontaneidad en el que la presencia plena es fundamental, el punto de partida es estar en el aquí y ahora.
Los objetivos son: Favorecer la expresión corporal y la expresión emocional. Estar presentes en el aquí y ahora. Potenciar la creatividad. Mejorar la autoestima y la comunicación. Y además estimulamos la práctica del autocuidado, mejoramos habilidades sociales y emocionales, el estado de ánimo y el bienestar y aliviamos el dolor.
Parece que cuando bailas llueven miles de cometas.
María Arnal
La música
Me fascina la música, todos los días escucho música, es una parte fundamental de mi vida. Mi vínculo con la música empezó cuando comencé la universidad, hice unas prácticas en la radio y después trabajé como locutora de programas musicales durante varios años. La música es el lenguaje universal que nos une y tiene un poder transformador. Para mí es refugio y me conecta con la ternura, la alegría, la tristeza, la rabia, la paz, el amor y también con la magia y la belleza de la vida.
Aquí dejo una lista de reproducción que incluye canciones que acarician el alma.

